
Mi
obesidad no era un problema, ¡Sino un pecado de gula!
Por Paty Cruz
Cuando
nació mi hija Rebeca baje rápidamente de peso, pero
de la misma manera volví a aumentar. Entonces comencé
a sentir fuertes dolores en las piernas que me dificultaban las
más sencillas tareas. “Sus piernas están perfectamente
bien”, me dijo el doctor tranquilizando mis nervios, “su
verdadero problema es la obesidad”.
“FACIL”,
PENSE, “UNA DIETA Y LISTO”
Así comenzó mi frustrante lucha con el sube y baja
de las dietas. Un día, durante la reunión de oración,
llamaron a las personas que tuvieran alguna atadura que no pudieran
vencer. Al examinar mi corazón pensé que Dios me
había dado tanta libertad, que seguramente no entraba en
esta categoría, después de todo, no era alcohólica,
drogadicta o adicta a la pornografía.
Sin
embargo, sentí que debía pasar por oración.
Temiendo equivocarme me dirigí al frente. “¿Qué
atadura puedo tener, Señor?
TIENE
QUE BAJAR DE PESO
Entonces recordé las palabras del medico, “tiene
que bajar de peso”. Una sensación de rabia me inundo
por dentro. Me di cuenta de que la comida me gustaba demasiado,
y tener que reprimirme me causaba ira. Pensé en el deleite
desmedido que sentía al cosetear los platos en los restaurantes
una y otra vez.
PECADO
DE GULA
¡Vivía para comer en vez de comer para vivir! ¡El
pecado le había la puerta a Satanás! ¡Que
vergüenza, estaba ofendiendo a Dios! “Este bien, Señor.
Veo que mi pecado es la gula pero… la verdad es que la comida
me gusta demasiado y ¡no quiero dejar de comer! ¡Dame
arrepentimiento, porque NO LO TENGO!”
LA
RESPUESTA
A los pocos días comencé a notar una diferencia
muy grande en mi apetito. Me di cuenta de que mi cuerpo es el
templo del Espíritu Santo, que le pertenece a Dios. Observe
que aquel deseo voraz había desaparecido y, aunque disfrutaba
de la comida, me fastidiaba el exceso. Como beneficio adicional,
los kilos fueron desapareciendo poco a poco y con ellos el dolor
de piernas, pero lo mejor de todo, ¡es que ahora tengo paz,
porque ya no vivo ofendiendo al Señor con mi forma de comer!
Publicado
en la revista De Mujer a Mujer Vol. 3. Puede adquirirla presionando
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